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  Trabajos de Cursos Abiertos  
 
El trabajo que ofrecemos en esta oportunidad fue elaborado en el marco de los Cursos Abiertos que se dictan anualmente en nuestra institución. Este ha sido seleccionado para su publicación digital por los docentes Ps. Adriana Anfusso y Dr. Rafael Sibils.

SOBRE  EL CONCEPTO DE SALUD EN LA
TEORIA DE  WINNICOTT

Ps. Stella Büsch

A partir de la lectura y reflexión de algunos de los artículos de Winnicott  por los  que transitamos en el curso, fui  revalorizando  la incuestionable contribución que realiza este autor, desde su óptica psicoanalítica  a la comprensión  de la   naturaleza humana. Dentro de ésta, la importancia que otorga a la  salud  ya sea como  noción, idea, o preocupación hasta casi filosófica y existencial se manifestará de manera distinta a lo largo de toda su obra. Es así que lo voy descubriendo, no como concepto metapsicológico, sino como  un concepto abarcativo e innovador, como una actitud psicoterapéutica que  nos promueve a despojarnos de nuestra visión  psicopatológica del ser humano, heredada  de  la formación psicoanalítica clásica. Esto me ha estimulado a reflexionar sobre el trabajo en la clínica y en los ámbitos  institucionales donde estamos insertos, así como en el vastísimo terreno de la psicoprofilaxis.

Desde un inicio, sus consideraciones sobre el individuo sano (1) estuvieron basadas en la importancia del  desarrollo del Ser más que en la madurez sexual y en ese sentido irá trazando un camino diferente  al de sus antecesores,  para quienes la salud estaba relacionada  a la ausencia de trastornos psiconeuróticos y a la normalidad. Freud, por ejemplo,  nos planteaba la diferencia con lo normal  a partir del conflicto motivado por las experiencias traumáticas que enfrentan diferentes elementos del aparato psíquico.
 
Para Klein, la base de la salud mental se encuentra en una personalidad bien integrada, con capacidad de manejar emociones conflictivas y un equilibrio entre la vida interior y adaptación a la realidad.
 
EN LOS COMIENZOS

El Ser tiene su punto de partida en los orígenes de la vida  del  niño y se desarrolla  bajo .las funciones de  sostén (holding) y manipulación (handling) de la madre. Es en la etapa de la dependencia absoluta donde el niño frecuentemente transcurre por momentos de no integración y requiere de ella el sostenimiento físico y psíquico. La continua  adaptación  a las necesidades del bebé va constituyendo el marco de experiencia básico de seguridad que permitirá la expresión de los impulsos personales. Las respuestas maternas adecuadas a estos impulsos serán  las que posibilitarán que surja el impulso  creativo  y el gesto espontáneo que proviene del  verdadero self.  Momento de omnipotencia por parte del niño que es acogido por la madre, "madre suficientemente buena", que  le va dando da un sentido a todas estas señales.  Si  los desencuentros son frecuentes, debido a la incapacidad empática de la madre en sostener esta omnipotencia, aparecerán las primeras pautas que impedirán un desarrollo emocional más sano. Cuando el bebé debe adaptarse a aceptar los "gestos "de la madre repetidamente, en lugar de expresar los suyos se irá edificando progresivamente un  falso self.  Falso self que, en la vida adulta, en su expresión más patológica se manifestará a través  de  sentimientos de inutilidad y vacío.

El verdadero self se irá afianzando con las experiencias positivas que otorga un buen cuidado materno y un ambiente facilitador,  que a su vez favorece la integración, fortaleciendo al yo. Se va gestando un mundo interno personal, original vinculado adecuadamente a un mundo externo  Esto se logra cuando las satisfacciones  de las necesidades no irrumpen en la continuidad existencial y el niño siente que sus impulsos le pertenecen y es él quien crea al objeto. (2) La expresión  del  verdadero self es un propósito a conquistar a  lo largo de toda la vida del ser humano  y cobrará sentidos distintos en cada etapa evolutiva.

EN  LA   ADOLESCENCIA

La pubertad, como ya sabemos, es el  período  caracterizado por un intenso empuje pulsional según Freud,  y la adolescencia es, en el sujeto, el período de mayor confusión sobre su identidad. Si bien los jóvenes se sienten preocupados por lograr el equilibrio libidinal, necesario para lograr  una madurez sexual, sus inquietudes giran en torno a otra serie de fenómenos, como el de  interrogarse sobre el sentido de la vida, sobre  las  aspiraciones e ideales así como la desilusión y cuestionamiento al mundo adulto.  Período fecundo, en el cual  según Winnicott, prevalece el  Ser  sobre el Hacer, el sentirse real  y capacitado para tener cierto control sobre los impulsos. Nos señala que en esta etapa la inmadurez y el carácter irresponsable son dos condiciones necesarias en vida del adolescente hacia el tránsito a la independencia.

"...La inmadurez es una parte preciosa de la escena  adolescente"  y es un elemento esencial de la salud  en la adolescencia.(3) El desafío mayor  que atraviesa  el adolescente es lograr el equilibrio entre el self verdadero y el self falso. Este se ocupará de generar condiciones que permitan  conservar la esperanza de que el verdadero self pueda manifestarse, lo cual estaría mas cerca de la salud. Pero si el self falso se confunde con el verdadero este último se ve amenazado por un sentimiento de aniquilamiento y de  desesperanza que puede llevar al suicidio, como reafirmación del self verdadero Paradójicamente esta situación  estría mas cercana a la salud.

EN LA  CLINICA

Desde estas enunciaciones teóricas hago un breve deslizamiento hacia la clínica  para pensar algunas situaciones en nuestro trabajo clínico de hoy. ¿Como recibimos, cual es nuestra mirada psicoanalítica hacia los jóvenes que buscan ayuda o son traídos por sus padres? ¿Cuáles son nuestras propuestas psicoterapéuticas? ¿Responden a sus necesidades o a las nuestras? En la frontera entre la salud y enfermedad ¿que elementos enfatizamos? ¿Cuál es nuestra visión , ante la variedad de sintomatología que presentan actualmente los adolescentes: inhibiciones intelectuales, adicciones, trastornos alimentarios, conductas delictivas.¿ No  influyen nuestros  prejuicios cuando indicamos un tratamiento?
 
Recuerdo hace algún tiempo  a un  joven de 19 años, cuyos padres consultaron alarmados por ciertos síntomas de despersonalización  que afloraron luego(según ellos) de una ingesta de drogas..Desilusionados descubrían a un "adicto" .La presión por parte de ellos consistía en  buscar una solución  a través de una clínica especializada. Luego de una entrevista con la psiquiatra  les propuse  que el joven empezara una psicoterapia y sobre todo les pedía tiempo. Por suerte, pude descontaminarme de la "adicción" y contactarme con su sufrimiento y urgencia por liberarse de un falso self que lo agobiaba. Hijo de padres exiliados, cuando niño, siempre  se sintió elogiado  por su (sobre) adaptación al regreso a este país,  su excelente rendimiento en los estudios, su madurez en aceptar la separación de sus padres así como por la responsabilidad que ejercía al asumir trabajos que se le proponían. El pedido de ayuda de este joven consistía en buscar una mínima comunicación  con su self  verdadero. Con el paso del tiempo  pudo encontrar los recursos para salvarse a sí mismo sin caer en el aferramiento patológico al objeto droga y haciendo uso de la agresión, hasta entonces inhibida.

Continuando con  los aportes de este autor a la comprensión del  individuo sano  no podemos dejar de mencionar su concepción tan particular sobre  la creatividad. Establece una continuidad entre la creatividad primaria, la ilusión y la actividad creadora en el adulto Se aparta definitivamente de teorías anteriores, las cuales consideraban a este fenómeno como producto de la sublimación de las pulsiones.

La creatividad corresponde a la condición o el sentimiento de estar vivo, Es distinta de la creatividad en el artista, quien puede realizar importantes creaciones pero sin encontrar un sentido a la vida Es inherente al hecho de vivir de todo ser humano y esto se logra en el origen, en la calidad del ambiente temprano Se  adquiere un modo de vivir  donde se pone en juego la riqueza del mundo interno, la originalidad y la posibilidad de aportar algo a la cultura. Vivir creativamente es saludable y no necesita de ningún talento especial. Es una necesidad y experiencia universal. Puede conservarse, perderse pero no destruirse y volver a recuperar  cuando las bases han sido bien establecidas.

Se  puede perder el espíritu creador, el sentimiento esencial de libertad, la dignidad humana en situaciones límites y perversas como en las guerras, en los sistemas dictatoriales por las que atraviesan las sociedades .Se producen traumas en las vidas de las personas que implican una ruptura en la continuidad existencial. Experiencia que posibilita la vivencia de unidad y realidad en el sujeto.

Otro aspecto novedoso y a su vez contradictorio que incluye en este tema, es el valor positivo que le da a la experiencia de enfermar  en la vida de un sujeto .. La necesidad   de buscar oportunidades para acercarse  a las angustias impensables. El miedo al derrumbe en cierto sentido es un fenómeno universal  pero en ciertas personas aparece de forma repetitiva y aguda Si bien lleva un riesgo (el colapso de las defensas) le permite al individuo entrar en contacto con su locura a partir de cierto impulso básico a convertirse en normales. (4)
 
Esto nos faculta a tener una actitud  más abierta  y esperanzadora frente a situaciones que en la clínica nos desconciertan y en las cuales nos atenemos a buscar soluciones farmacológicas o exclusivamente psiquiátricas.
 
No menos importante en este recorrido por  los fundamentos de la salud en un individuo y que  mencionaré brevemente (ya que excederían el objetivo de la nota) son: la integración psique -soma que implica habitar el propio cuerpo, la capacidad de disfrutar de la soledad en compañía de otro. También la capacidad de jugar y el sentido del humor que surge del área de experiencia cultural, área que comienza en el espacio potencial  entre un niño y su madre, en la experiencia saludable  que se produce por  la confianza que siente en ella.  

EN  LA SOCIEDAD

Por último quisiera plantear un aspecto  relacionado al individuo y la sociedad .¿Cómo promover  el desarrollo de un individuo sano en una sociedad que debe enfrentar los desafíos de la pobreza, la marginalidad y la exclusión social en gran  parte de su población? ¿Qué elementos debemos considerar para  incluir a las personas que han sido por años privadas de la condición de ciudadanos y de sistemas de reconocimiento social? ¿Como contribuimos desde el lugar de trabajadores de la salud mental para garantizar la protección social mínima necesaria para el crecimiento  más pleno del ser humano? En este sentido incluyo el aporte que  nos acerca  E. Gallende, quien investiga desde hace algunos años las relaciones entre  salud mental y la sociedad. Destaca que las políticas de salud mental actuales deben pensar conjuntamente al individuo y la comunidad  en una dinámica de integración- exclusión social y es necesario hacerlo dentro de un ámbito multidisciplinario.(5)

Por otra parte, me pregunto cuan factible es lograr una identificación sana con una sociedad que por décadas arrastra el peso de un "vacío" de ley simbólica, norma jurídica y regla social. Vacío que ha dejado sus marcas en la subjetividad actual  por el efecto insano  del ejercicio de la  impunidad.  

Citas Bibliográficas:


1. Winnicott, D., El hogar, nuestro punto de partida,  Paidós, Bs As,1996 p.27   
2. Abadi, S., Transiciones, Lumen, Bs. As. 1996  p 135
3. Winnicott, D., ob. cit. p173.
4. Winnicott, D., Exploraciones Psicoanalíticas I, Paidós, Bs.As, 1996
5. Galende , E., De un horizonte incierto, Paidós, Bs. As. 1997 p.29

Bibliografia

Abadi, S., Transiciones, Lumen, Bs.As.1996
Galende, E., De un horizonte incierto,Paidós,Bs. As.1997
Winnicott,D., El hogar, nuestro punto de partida,Paidos, Bs.As.1996
Winnicott, D., Exploraciones Psicoanalíticas I Paidós Bs. As. 1996


 




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