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Equinoccio. Revista de psicoterapia psicoanalítica, 7(1), enero-junio 2026, pp. 109-121.
ISSN: 2730-4833 (papel), 2730-4957 (en línea). DOI: doi.org/10.53693/ERPPA/7.1.7
a través de la palabra, que decanta en un proceso de autorreexión,
«desarrolla un nuevo lenguaje ad hoc, en el cual el lenguaje de la in-
terpretación general está de acuerdo con el del paciente» (Habermas,
1990, p. 262).
Es esta posibilidad de devolverle al paciente su condición de sujeto
la que pone en juego en la escena del análisis una hermenéutica de lo
profundo. En efecto, Habermas (1990) toma como central del funcio-
namiento del proceso analítico la búsqueda de una parte perdida de
la biografía del sujeto. Esta biografía devenida en lenguaje es lo que
se pone en juego en la instancia de análisis. El autor plantea las alte-
raciones entre el lenguaje público y el lenguaje privado para el propio
sujeto, fruto de restricciones que denomina omisiones o deformaciones
de esa biografía, que terminan derivando en síntomas; esas deforma-
ciones le son ajenas al sujeto. La tarea del proceso analítico se trans-
forma, entonces, en una búsqueda del sentido perdido y su integración
a la biografía del sujeto, lo que lo liberará de algo que le era ajeno.
Esta búsqueda de sentido perdido constituye la vivencia que Freud
(1914/1976a) denominó reelaborar. En el proceso de reelaboración,
cuando la resistencia se vuelve más intensa y empiezan a hacerse vi-
sibles las fuerzas pulsionales reprimidas que la sostienen, en el tra-
bajo en conjunto, como experiencia, el paciente puede reconocer su
existencia y su fuerza: «En esas circunstancias, el médico no tiene más
que esperar y consentir un decurso que no puede ser evitado, pero
tampoco apurado» (Freud, 1914/1976a, p. 157).
Por lo tanto, podríamos aceptar que las conversacionales son
tecnologías de interpretación del lenguaje que buscan dar una res-
puesta con una capacidad fuera de lo humanamente posible, no solo
en términos temporales, ya que procesan datos en segundos, sino
también de información acumulada, en tanto la bibliografía (conoci-
miento-datos) a la que accede es todo lo que se encuentre en línea.
Ahora bien, ¿basta con rapidez e información para dar respuesta a un
sujeto que sufre? Freud (1914/1976a) destaca el trabajo en transferen-
cia como base de un proceso que no se fundamenta en rapidez, sino
justamente en una vivencia que no se puede acelerar.